Mantener a raya el olor del arenero del gato

Ilustración de un paisaje

El olor del arenero es una de las preocupaciones más comunes de quien vive con un gato en un piso, y la buena noticia es que casi siempre tiene solución con hábitos muy sencillos. Lo más importante es la constancia: retirar lo sucio con regularidad, sin dejar que se acumule, evita la mayor parte del problema antes de que empiece. Un momento cada día es más eficaz que una limpieza a fondo cuando ya huele.

El lugar también cuenta mucho. Un arenero en un rincón sin aire, como un armario cerrado o un baño sin ventana, concentra los olores; uno en una zona ventilada pero tranquila los deja escapar poco a poco. Busca un sitio donde el gato pueda entrar sin sentirse observado y donde tú puedas abrir la ventana con frecuencia.

Limpiar la bandeja de vez en cuando

Con el tiempo, incluso el arenero mejor cuidado retiene olor en el propio plástico. Vaciarlo por completo de vez en cuando, lavarlo con agua caliente y jabón suave y dejarlo secar bien antes de volver a llenarlo lo deja como nuevo. Evita los productos de olor muy fuerte, porque a muchos gatos les molestan y pueden dejar de usar la bandeja.

Una alfombrilla a la salida del arenero recoge los granos que se pegan a las patas y evita que se repartan por toda la casa. Sacúdela fuera o pasa la aspiradora con regularidad. También conviene tener una bolsa cerrada cerca para tirar lo que se retira, sin que se quede oliendo en la cocina.

Si aun así notas olor, revisa si el suelo o la pared de detrás del arenero han recogido algo. Una pasada con agua y jabón suave suele bastar. Con un poco de atención constante, el arenero pasa a formar parte de la casa sin que nadie lo note, y el gato lo sigue usando con toda tranquilidad.

Conviene también fijarse en el sitio donde se guarda la arena limpia. Un recipiente con tapa, colocado cerca pero fuera de la vista, evita que la arena absorba olores del ambiente y facilita reponerla sin ensuciar el suelo. Si en casa viven varias personas, ponerse de acuerdo sobre quién retira lo sucio y cuándo evita que la tarea se olvide y que el olor se instale en la casa.